La Finca, Pozuelo de Alarcón · Madrid
Villa del Olivo
Una villa moderna tras los muros de La Finca, alrededor de un olivo centenario.
€7.600.000
€12.300 / m²
- Año
- 2008
- Superficie
- 620 m²
- Dormitorios
- 5
- Baños
- 5
- Planta
- PB · de 1
- Gastos/año
- €45.600
- 4 plazas
- 2.400 m² de jardín
- Piscina
- Climatización
- Chimenea
- Bodega
- Admite mascotas
La casa
Un trozo de Madrid, en silencio.
Una villa de una sola planta de Joaquín Torres, construida en 2008 y completamente actualizada en 2023, sobre una parcela de 2.400 m² dentro de La Finca, la urbanización residencial más vigilada de Madrid.
La planta se abre en torno a un olivo centenario: cinco dormitorios principales, dos salones, una piscina de 17 metros y una cocina exterior bajo una visera de travertino en voladizo.
La urbanización dispone de acceso vigilado las 24 horas y patrulla privada.
Ficha
Características
- Parcela ajardinada de 2.400 m² con olivo centenario
- Piscina climatizada de 17 m y cocina exterior
- Travertino y roble en toda la casa
- Climatización, iluminación y sombras domotizadas (KNX)
- Bodega para 1.200 botellas
- Sala de cine y gimnasio de 40 m²
- Apartamento de servicio y lavandería
- Garaje para cuatro coches con punto de carga
El barrio
La Finca, Pozuelo de Alarcón.
La Finca es una urbanización privada de 500 hectáreas en Pozuelo de Alarcón, habitada por unas 400 familias. El acceso se hace por control vigilado. Todo lo que hay dentro (colegios, club social, pádel y tenis) es solo para residentes.
- Control de acceso de La Finca 1 min a pie
- Centro comercial Zielo Pozuelo 5 min en coche
- Runnymede College 4 min en coche
- Club de Campo Villa de Madrid (golf) 8 min en coche
- Urrechu · Pozuelo 6 min en coche
- Metro Aravaca (Cercanías C-7) 7 min en coche
- Centro Deportivo Valle Las Cañas 6 min en coche
- Aeropuerto Madrid-Barajas (T4) 22 min en coche
Distancias medidas desde el portal. Tiempos a pie a 4,8 km/h. Tiempos en coche con tráfico medio.
Unas palabras de Javier
Casi todos los muros del lado del jardín se abren y se cierran con un solo gesto, algo que Joaquín Torres metió en esta casa desde el primer boceto. Cuando llueve se oye. Cuando no, el salón y el olivo comparten suelo.
El árbol estaba aquí antes que los muros, y la distribución sigue cediendo ante él. Creo que quien compre esta casa debería conocer el árbol antes de firmar nada.
Javier Arístegui Socio · Noroeste